BAJO LOS RAÍLES

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Puente hierro


Anochece en tu pecho,
me he quedado dormido mirando las estrellas,
el estruendo del silencio acaso me haga soñar.
El puente siempre es necesario,
entre dos y solo dos,
entre la luna y el sol,
los ocres y el azul,
el mar y la caña de azúcar,
la furia y la quietud,
la ansiedad y respirar,
la cadena y la libertad,
un son y un ton,
entre la muerte y el sintrón,
la catarata y el pañal,
la flor y el puñal,
entre los oxidados remaches sin tornillos que te claven.
Puente de hierro estrellado,
haz que, al menos, demos un paso,
y nos muevan esos sueños,
y crucemos de lado a lado,
tan callados, tan vividos,
tan cerca del principio que el viaje apenas ha comenzado.
Y el sonido de los pasos resuena,
hay eco en el río seco,
gritos de cantos rodados,
la vida sigue cruzando
por este puente oxidado. 


   EL GUARDIÁN DE LOS RECUERDOS

Comentarios

ARTÍCULO DEL DÍA

Fran
POR
Fran Álvarez,
 17 oct

Ejemplos tenemos en Medinaceli, Monteagudo de las Vicarías, Jaraba y muchos más que por acortar me dejo, son muestra viva de que si potenciamos lo que tenemos podemos vivir de ello. (leer más)

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