No todas las aves de las que os cuento cosas en esta sección se encuentran en el Pantano de Monteagudo. Algunas las podemos disfrutar cerca de las orillas de los ríos que tenemos en Monteagudo, el Nágima y el Richuelo. En sus choperas o al lado de los olmos podemos encontrar un ave oscura pero con un pico que se puede ver desde lejos sin problema….es amarillo anaranjado o amarillo oscuro. Esta semana hablamos del mirlo común.
A parte del color del pico, destaca también por su canto. Es uno de los sonidos más reconocibles y apreciados de nuestros campos y pueblos. Su melodía se describe habitualmente como melodiosa, variada y muy rica, con fases fluidas y pausadas que recuerdan a un pequeño flautista del amanecer. Los machos suelen tener un repertorio propio. Se les puede escuchar al amanecer o en los atardeceres desde puntos altos, marcando territorio o buscando pareja.
El mirlo anida en arbustos o en árboles bajos, normalmente a poca altura del suelo. También puede hacerlo en zonas urbanas como los rincones tranquilos de los huertos o patios. El nido tiene forma de copa, para los que emplea hierbas reforzándolos con barro.
Ponen entre 3 a 5 huevos que son incubados unos 13 días. Abandonan el nido 12 días después. Aun asi, los cuidados de la madre no terminan porque sigue alimentándolos durante otros 14 días más.
Como podemos observar en las fotos, el color es una forma de poder distinguir al macho de la hembra.
El macho es de color negro brillante, el pico amarillo intenso y anillo ocular también amarillo muy visible. La hembra es de un color pardo oscuro, más apagado y discreto. El pico es pardo, sin ese amarillo intenso del macho. Canta menos y se centra más en el cuidado de los polluelos.
El tamaño del macho es un poco mayor que el de la hembra. Hablamos de unos 30 cm de longitud y 40 cm de envergadura aproximadamente.
Así que cuando paséis por la orilla de los ríos, si veis algún punto amarillo en los árboles y termina siendo el pico de un ave negra, seguramente estáis muy cerca de un mirlo común.
La invitación a cenar resultó sorprendente, pero ya conocíamos todos “Al Altísimo”, le encantaba intrigarnos y llenarnos de...
JALON
NOTICIAS.ES
Comentarios