YELO PIERDE A LA ÚNICA FAMILIA CON NIÑOS QUE VIVÍA EN EL PUEBLO

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Yanderis y Yosmer llegaron a Yelo con sus tres hijos en mayo de 2019 con la promesa de tener un contrato laboral y vivienda gratuita a través del Proyecto Arraigo. Con la maleta llena de ilusión dejaron Madrid y se instalaron en este pueblo de 45 habitantes de la vertiente soriana del Alto Jalón, donde además del trabajo de Yosmer, Yanderis se puso a trabajar asistiendo a personas mayores del pueblo e intentó poner en marcha su proyecto de emprendimiento personal en el mundo digital. Poco más de dos años depués y con una situación agravada por la pandemia se marchan a Soria capital en busca de los servicios y facilidades a las que no tienen acceso en Yelo.

"Lo que más ha pesado para marcharnos es la situación con mi hija", explica Yanderis preguntada por los motivos de abandonar el pueblo. Isabel, que nació al tiempo que la familia se instalaba en Yelo, lo hizo de forma prematura, lo que hace que necesite asistencia continuada del servicio de Atención Temprana. Tal y como explica Yanderis "al principio venían a casa, pero con la pandemia todo cambió y nos vemos obligados a ir continuamente a Soria". 

La falta de trabajo también ha influido en la decisión de vivir en la capital. A pesar de aterrizar en Yelo con la promesa de trabajo para Yosmer, el coronavirus también cambió los planes laborales de la familia. El contrato de Yosmer como empleado de mantenimiento municipal, a cargo de la Diputación de Soria durante 6 meses  y los otros 6 contratado por el Ayuntamiento de Yelo, quedaba reducido a tan solo los 6 meses de la Diputación. "Con la pandemia, en el Ayuntamiento decidieron que no había necesidad de tener a nadie contratado", nos cuenta Yanderis que confiesa que "pasamos unos meses muy complicados porque yo tampoco podía trabajar ya que estaba recién operada".


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Yanderis, que se puso a trabajar asistiendo a las personas mayores del pueblo e incluso abrió el bar aunque rápidamente comprobaron no tener público suficiente, intentó poner en marcha su proyecto de negocio a través de las redes sociales, algo que le ha resultado imposible en Yelo porque "el Internet es tan lento y tan inestable que no permite desarrollar mis estudios y mi proyecto de asesorías de coaching nutricional online", constantando que la conectividad a Internet es fundamental para permitir el asentamiento en el entorno rural.

La inexistencia de transporte público ha pesado también a la hora de tomar la decisión de abandonar una vida que gustaba a la familia por "la tranquilidad y contacto con la naturaleza", señala Yanderis que explica que "echaremos de menos cosas como el huerto". A Isabel, de dos años, se le unen sus otros dos hijos: Santiago de 8 años y Luis Alberto de 12 años. "Este año Santiago iría a Medinaceli al colegio y Luis Alberto a Arcos al instituto, ambos en el transporte escolar, pero para Isabel, que tendría que ir a la guardería en Medinaceli para que yo pudiera trabajar, no hay transporte", indica Yanderis, que también ha comprobado como en Yelo "tenemos que desplazarnos en coche hasta para hacer la compra diaria".

El pasado 18 de agosto Yosmer terminó su contrato con la Diputación de Soria y se enfrentaban de nuevo a la incertidumbre de no poder ser contratados por el Ayuntamiento de Yelo, circunstancia que ha coincidido con una oferta de trabajo en la capital que les proporciona la ansiada estabilidad laboral en una ciudad que, según Yanderis, "no es muy grande y tiene todos los servicios", por lo que han decidido marcharse y ya están instalados en su nuevo hogar. Desde Soria quiere despedirse de sus vecinos de Yelo, a los que está "muy agradecida con todos, desde el alcalde hasta el último vecino". La familia se marcha entendiendo que "el Ayuntamiento no puede permitirse el coste de proporcionarnos una estabilidad" y se emocionan pensando en "la disposición de todo el pueblo a ayudarnos y la pena que le ha dado a todo el mundo que nos vayamos, como a nosotros irnos". El déficit de servicios sanitarios, la falta de trabajo, de conexiones a Internet y la inexistente red de transporte público ha provocado que Yanderis y Yosmer, que habían venido a repoblar, se tengan que marchar de un pueblo en el que estaban completamente integrados en busca de tener acceso a las necesidades que demanda su familia.



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Montse Martínez
POR
Montserrat Martínez,
 19 oct

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