LA PRIMERA FOTO-SOMAÉN 1864

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Empezamos esta historia invitando al lector a que se fije en la foto que aparece al final de este escrito. Esta foto, la primera y más antigua de Somaén, encierra múltiples curiosidades que iremos desvelando.

El protagonista de hoy llegó a España en 1844. Curiosamente empezó haciendo cajas jaspeadas para pastelería. Pero poco a poco se inició en el mundo de la fotografía, llegando a ser el fotógrafo oficial de la Reina, y posiblemente el más prestigioso del siglo XIX en España. Su nombre, Jean Laurent, nacido en la Borgoña francesa.

Laurent recibió un encargo de la M.Z.A (compañía de ferrocarril), para fotografiar infraestructuras de la línea Madrid Zaragoza. Sabía muy bien que iba a fotografiar cuando llega a Somaén, su viaducto norte. La próxima foto la hizo en Alhama, lo cual nos da una idea de la importancia de la foto de Somaén. El ser el fotógrafo oficial de la Reina, le abrió muchas puertas. De hecho, en su carro laboratorio, del que hablaremos más tarde, figuraba esa referencia. Claro, cuando la reina se exilió en 1868, tuvo que borrar de su carro, lo de “fotógrafo oficial".

¿Pero cuando se hizo dicha foto? En la foto se aprecia el cementerio nuevo, y esa es una gran pista. El domingo 21 de septiembre de 1862, a las doce de la mañana, el ayuntamiento de Somaén, a instancias del gobernador civil y el párroco del pueblo aprueban la construcción del cementerio nuevo por valor de 8840 reales. Esto nos lleva a la conclusión, de que la foto no puede ser anterior a la primavera de 1863.Así tendríamos que situar la foto entre 1863 o 1864, donde vemos el cementerio nuevo y terminado. Pero es imposible datar la fecha exacta.

En la foto aparece la ermita de Santa Quitéria, hoy desaparecida. El cielo no es real, no pierda el lector el tiempo buscando las nubes, no las encontrará. El montículo desde el que se hizo la instantánea, parece que desapareció con la ampliación de la curva de la carretera y todo parece indicar, que aquella primera foto se reveló dentro de un vagón sobre la misma vía.

Laurent utiliza la técnica fotográfica del colodión húmedo que se realiza a partir de unas placas de vidrio, exquisitamente limpias y pulidas, a las que se les aplica el colodión (una mezcla de alcohol, éter, algodón, etc.). A continuación, las placas se introducían en un baño de bromuro de plata, y esa placa se introducía en la cámara fotográfica. Después de un tiempo de exposición de unos cinco segundos, se extrae la placa y utilizando papel con clara de huevo, la ayuda de una prensa y la utilización de luz se consiguen las copias y ya tenemos foto. Todo este material podía llegar a pesar más de doscientos kilos, las placas de vidrio, las cajas para guardarlas, productos químicos, cubos, embudos, mesa silla, etc. Tengo la ligera impresión que no habrá demasiados voluntarios para la fotografía con colodión, me da que somos más de móvil. Gran parte de estos artilugios se pueden ver en el video cuyo enlace aparece al final.

Para llevar este material, cuando trabajaba fuera del laboratorio, como el caso de la foto de Somaén, llevaba un carro, que hacía las veces de transporte y laboratorio, hoy desaparecido, (en el enlace se ve una reproducción). Pero parece ser que nadie debió ver el carro por Somaén.  

Para llegar a esa conclusión, nos trasladamos a la Nacional Gallery of Art de Washington, donde se conserva una foto del mismo catálogo que la de Somaén (enlace abajo). En la foto en cuestión se ve una locomotora y la foto de un vagón, y personal no precisamente ferroviario. Donde todo parece indicar va el carro o laboratorio de Laurent. De hecho, la foto aporta muchos detalles, que apuntan en esa dirección. Hemos de tener en cuenta que el carro laboratorio debía estar muy cerca del lugar donde se tomaba la foto, recuerde el lector que hablamos de colodión húmedo y no seco. Por otra parte, el carro estaba preparado para pequeños desplazamientos y transportaba material muy delicado. Además, muchos de los lugares eran solo accesibles por ferrocarril, como bien muestra la foto del enlace. Sabemos que carro y fotógrafo viajaban en tren habitualmente y es la compañía ferroviaria la que hace el encargo. Así todo parece indicar que la foto de Somaén, se reveló en la misma vía y dentro de un vagón.

Es sin duda, la de Somaén, una foto única, la más antigua del Alto Jalón soriano. Laurent fue un gran fotógrafo y hombre de negocios. Se conservan la totalidad de los negativos, unos 12000, muchos de ellos hechos por sus colaboradores como Julio Ainaud y José Martínez. Pero la foto de Somaén, es obra de Laurent. La calidad de sus fotos es brutal para la época, no pierden calidad en las ampliaciones. Llegó a hacer fotos solo con tres segundos de exposición. Gracias a Laurent los fotógrafos españoles empezaron a ser reconocidos en Europa.

Fue el genial artista una gran persona, como muestra una anécdota. En marzo de 1863, se ejecutaba con garrote a Eugenio López, acusado de asesinato. El abogado del finado Enrique Terrón, contacto con Laurent, para ayudar a su viuda y dos hijos que quedaron en la más absoluta miseria. Laurent colaboro donando cien retratos, un dineral. Gran genio y mejor persona.

Laurent murió en Madrid, 24 de noviembre de 1886, en su estudio, hoy colegio Fco. de Quevedo, de Madrid, donde se había instalado poco tiempo antes. Después de recorrer todos los rincones de España y dejando un colosal legado, fue enterrado en la Almudena y su lápida se encuentra en un estado lamentable, olvidado por la Villa y Corte que tanto le debe.

La foto de Somaén se encuentra en el Museo de Historia de Madrid, pero como el sistema Laurent, permitía hacer varias copias, no estaría de más, amigo lector, que echase un vistazo a sus álbumes fotográficos, por si acaso.


Somaen




https://images.app.goo.gl/c9UVTTRhZBK44JLB7

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Fran
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Fran Álvarez,
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Como devorados por un monstruo consumista, el "usar y tirar" nos ha ido comiendo terreno y el planeta ahora nos pide una tregua. Está gritando la Tierra por un retorno del hombre a la vida rural y desde aquí, con los brazos abiertos, pedimos que se pongan los mimbres para que ese retorno sea efectivo, ordenado, sostenible y duradero. Y mientras pedimos, hacemos. (leer más)

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