"CUANDO ESTÁS EN UN SITIO HAY QUE DESCUBRIRLO. ATECA Y LA COMARCA TIENEN MUCHO INTERÉS"

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Octavio Gómez Millán en la antigua 'Portadores de Sueños'. Foto: Jaime Ortiz



Octavio Gómez Milián es Ingeniero químico y matemático y desde el 2013 está dando clases en Ateca en el Instituto de Educación Secundaria Zahurín. Vive con su mujer y su hijo de dos años en Ateca y dedica su tiempo libre a escribir relatos, teatro, poemas, columnas para diarios como el Heraldo o el 20minutos, participar en un programa de radio Aragón… En total son ya 14 libros publicados por el autor afincado en Ateca. “Durmiendo poco soy capaz de hacerlo todo”, confiesa Octavio, que añade que “no soy hiperactivo, soy disciplinado. Lo primero son mis clases, luego mi hijo y después todo lo demás”.

Su último libro, ‘Recuento’, está escrito entre Zaragoza y Ateca y relata la experiencia, con cierto tono autobiográfico, de cómo pasa una persona de estar integrada en el mundo bohemio de una ciudad a llegar a la vida rural, pasando por un proceso transformador que le lleva a disfrutar del pueblo igual o más que de la ciudad. Tanto es así, que Gómez Milián nos comenta que “Ateca me ha acogido con tanto cariño que soy un hombre muy feliz en este lugar y no lo cambio por ningún sitio. Esto tranquiliza mucho a mis padres, que me ven así de bien”.

Vivir en Ateca facilita muchos aspectos de la vida de este prolífico escritor, que fue galardonado con el XXIV Premio de Creación Literaria ‘Santa Isabel’ de la Diputación Provincial de Zaragoza en 2008 en la modalidad de poesía por su obra ‘Lugares comunes’. Parte del éxito creativo de este autor nace de la posibilidad que le ha dado Ateca para tener “un local donde guardar todas mis colecciones de tebeos, libros, discos… tenerlos a mano me permite la posibilidad de que me surjan ideas sobre las que hablar en mis trabajos”, explica Octavio. La reducción de tiempos de desplazamiento que permite la vida rural y el contacto social próximo y cercano son aspectos de la vida que el autor aragonés valora. “Mi hijo tiene dos años para tres. Aquí conoces a los profesores de la escuela, tienes trato con ellos y es una maravilla. Nos quedaremos por aquí al menos hasta que el chaval se vaya a estudiar fuera. Con 42 años la ciudad ya me ha dado todo lo que buscaba de ella a los 20”, nos comenta Octavio, que incluso teletrabaja con una academia dando clases online y señala que “ya solo voy a Zaragoza por temas laborales si tengo que ir a la firma de algún libro”.

Hombre de ciencias y letras, Octavio Gómez Milián confiesa que “la literatura es lo que me gusta de verdad” y por eso no para de escribir. Actualmente se encuentra trabajando en un artículo sobre la vuelta ciclista de 1983, en la que participó el equipo Hueso de Ateca. “La Calle Bodeguillas, que es donde vivo, era la sede del equipo”, señala Gómez Millán, que está muy integrado en el que es ya su pueblo y nos explica que “ya que vivo aquí me gusta conocer la zona. Cuando estás en un sitio hay que descubrirlo. Ateca y la comarca tienen mucho interés”. Esta forma de ver las cosas le ha empujado a trabajar en Ateca por la dinamización de la vida cultural. Octavio nos relata que “teníamos programadas unas jornadas culturales. Tenemos a Sergio Duce, director de cine, Saúl Blasco, actor… hay gente originaria de aquí haciendo cosas muy chulas. Queremos hacer también taller de radio… En definitiva, darle al pueblo un poco de perspectiva distinta” y explica que “la gente responde, el problema está más en el perfil. Me gustaría que mis alumnos de bachillerato se animasen a acudir a las cosas culturales, pero no somos tantos… Poco a poco se va tejiendo la red y generando inquietudes. Hay juventud que está dispuesta”.

El escritor atecano, que estudió químicas “por mi madre”, confiesa que no se dedicó de lleno a la escritura por “el terror de ganarme la vida con esto. Preferí que fuera un placer que luego pudiera desarrollarse”. Y así ha sido, hasta el punto en que, según relata “la literatura me dio de comer una buena temporada y siempre he sabido compatibilizarlo con mi faceta de profesor”. Es en este campo donde se desempeña con ahínco a diario y traslada su pasión por la escritura a sus alumnos, que van desde 1º de E.S.O hasta 2º de Bachillerato. Según nos cuenta, “a los alumnos que veo en clase los animo a lanzarse a escribir, leer y a crear, que estén al día de lo que pasa a su alrededor”. Para él, la educación en el ámbito rural goza de muchas ventajas. Nos explica que “la atención que tienen mis alumnos no es comparable con la de centros urbanos. Se echan de menos optativas o cosas así por falta de alumnos, pero la cercanía es absoluta. Son todo ventajas. Un tamaño como Ateca es perfecto para que haya menos conflictividad y es más agradable. Esto repercute emocionalmente en profesores y alumnos”.

Octavio Gómez Milián está ya trabajando en la publicación de su próxima novela, ‘Interino’, a la que “estoy dando una vuelta”, señala. En esta obra, el autor narra la idea de su vida como interino en distintos pueblos y la pone en paralelo con la vida de su padre, que también fue maestro en distintos pueblos. “Me gustaría presentarlo en Ateca, pero la situación no lo permite”, comenta Gómez Millán, que sí espera poder estar presente el próximo 23 de abril firmando libros en el Parque Grande de Zaragoza, aunque su ilusión sería “devolverle al pueblo todo el apoyo que me ha dado con el libro anterior, que se vendió mucho aquí”. De momento, seguirá trabajando en Ateca intentando, según explica, “generar con la cultura el interés de la gente joven para cubrir sus inquietudes y que no tengan que marcharse a buscarlas a la ciudad. La cultura es también un medio para fijar población”.

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