'ESPÍRITU ANIMAL RURAL' DE ALHAMA DE ARAGÓN DENUNCIA VANDALISMO CONTRA SUS CARTELES DE CONCIENCIACIÓN ECOLÓGICA EN LA VEGUILLA

|

Carteles rotos


Las niñas y niños de los talleres que organiza la Asociación Espíritu Animal Rural de Alhama de Aragón, colocaron el pasado 17 de junio una serie de carteles en el entorno de La Veguilla para concienciar a los paseantes sobre el respeto a la naturaleza. En la mañana de ayer, la cartelería apareció arrancada o rota por actos vandálicos que denunciaban ayer desde la Asociación. "Que pena que haya gente que se divierta destrozando lo que otros crean con esfuerzo y sobre todo con ilusión", se quejaba ayer María Reinoso, responsable de Espíritu Animal Rural.

La acción de colocación de carteles del pasado mes de junio, vino acompañada, como todas las que realiza Espíritu Animal Rural, de una recogida de basura. "Siempre que salimos al campo, vamos con nuestra bolsa de basura que, por desgracia, acaba llena", explicaba María Reinosos, responsable de la asociación, quien indicaba ayer que "lo más probable es que lo hayan hecho los mismos que dejan todo comido de mierda a su paso".

Los carteles, realizados a mano por la chavalería en los talleres, fueron instalados con la compañía de sus abuelos y padres, que escucharon las explicaciones de los más pequeños sobre la necesidad de concienciar en ecología. La Asociación Espíritu Animal Rural, que había pedido voluntarios días antes, reunió a una veintena de personas para ayudar a cargar los carteles de madera. Los niños y niñas, muy emocionados con la actividad y la implicación de sus familiares, no dejaron cargar a sus mayores con el peso y llevaron ellos mismos el material. "Mi satisfacción, que mis niñas y niños jamás harían algo así por que tienen valores, educación e incluso más ética y moral, que está gente, aún siendo unos enanos", señalaba Reinoso.



Comentarios

ARTÍCULO DEL DÍA

Fernando benamira
POR
Fernandito Nano,
  9 ago

Pues sí, aquí estamos, con un día o dos de retraso escribiendo esto y diréis: serás desgraciado no tenerla a tiempo, ¡zángano! Pues lleváis razón, a parte de un zángano, es que esta semana hemos tenido las fiestas de verano del pueblo, que las llamamos así porque ponerle “acabar como un piojo party” se nos hacía muy largo. (leer más)

Comenta