AGÜERO

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Hoy escribiré sobre el agüero, este como sabéis puede ser bueno o malo, pero sobre el que quiero hacer hincapié es, en el pájaro de mal agüero, no, no tiene nada que ver con la ornitología, este personaje por todos conocido es un ave social. Por desgracia el pájaro de buen agüero, o no existe o no tiene relevancia en nuestra sociedad, los otros los que alientan y predicen negros nubarrones son individuos/as que vaticinan sin ningún atisbo de dudas sobre cualquier relación, empresa o actividad que pueda surgir en su entorno más próximo.


Personas sin dudas sobre lo que pueda acontecer a su alrededor, tanto sea en política, relaciones sociales o proyectos individuales que emprendan los demás. Son radicales y dictaminan con completa seguridad. Difíciles de contradecir y absolutistas en sus opiniones, dioses terrenales que disfrutan vaticinando sobre las desgracias y el fracaso ajeno. Sus prejuicios son siempre incontestables.


Pase lo que pase, su premonición sea acertada o no, ellos siempre atinan, es cuestión de tiempo y esperar.


Antes me molestaban, ahora, hoy en día me inspiran compasión. Son “ pájaros” que siempre zarcean a ras de suelo, tienen, o han tenido alas, no han sabido remontarse ni buscar altura aprovechando el aire ascendente, sus buenas corrientes, sus oportunidades perdidas..


Su vista no es ni la del águila ni la del búho, pero presumen de ambas. No encuentran nunca la luz en la oscuridad, ni saben ni pueden mirar lejos, con suficiente distancia, lo suyo es la proximidad. Auguran el desastre, desde el principio solo ven el triste final.


Aportar datos, referencias, en una conversación con estos “ pájaros” es inútil, son nigromantes del futuro fracaso y como tales siempre saben cómo sucederá todo y como terminará.


Cuantas veces hemos escuchado frases como estas: “¿ Pero ese que se creerá?”….”¿Dónde va?”……” No sabe lo que está haciendo”…..No resulta fácil cambiar su opinión, ni disuadirlos en su actitud, como tenebrosos futurólogos que son, si fallan en sus auspicios(cosa que ocurre al menos tantas veces como aciertan) enseguida encuentran algún tajo nuevo donde trabajar.


Si alguna vez has leído sobre aves, sabrás que en ese mundo hay unas a las que encuadran entre las rapaces cazadoras y reconocen como reales y otras que motejan como carroñeras por aprovechar lo que dejan los demás, nuestro “pájaro”, ni una cosa ni otra, solo mata por matar.

Es una forma de convivir y pensar , menosprecian la ilusiones y sueños ajenos. Probablemente, porque, aunque muchos nacieron con alas nunca aprendieron a volar.


Comentarios

ARTÍCULO DEL DÍA

Montse Martínez
POR
Montserrat Martínez,
  1 feb

La semana pasada vimos que, para tener relaciones sanas es fundamental establecer unas “reglas de juego”, incluido poner límites. Esto supone todo un arte a la hora de dejar claras las fronteras en las relaciones, expresar a lo que estamos dispuestos y a lo que no, etc. (leer más)

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